En los últimos años han aparecido soluciones de movilidad cada vez más diversas: handbikes acoplables, módulos eléctricos, sistemas híbridos que combinan esfuerzo y asistencia, y configuraciones pensadas para ciudad, naturaleza o terrenos más exigentes. En Parkinson, muchas veces no se trata de usar una ayuda de movilidad todo el tiempo, sino de contar con ella cuando el cuerpo la necesita. Por eso nos interesa hablar de tecnología de movilidad y autonomía: opciones que se adapten a la vida real de cada persona—su energía, su entorno, su rutina, sus miedos y sus ganas.
Dentro de ese universo, los handbikes acoplables tienen una lógica sencilla: se anclan a una silla de ruedas manual y ayudan a transformar el desplazamiento en algo más fluido y posible. En el caso de muchas personas con Parkinson, pueden ser un recurso puntual para ciertos días, trayectos o momentos de mayor fatiga, reduciendo la necesidad de empujar con los brazos durante todo el recorrido.
Cuando la movilidad deja de ser un problema “práctico” y se vuelve una cuestión de dignidad
Cuando hablamos de tecnología de movilidad y autonomía, no hablamos solo de logística. Hablamos de identidad, de dignidad y de la posibilidad de decir “voy” sin calcular cuánta ayuda se va a necesitar.
“En Parkinson, la movilidad no es lineal: hay días en los que se puede, y días en los que una ayuda marca la diferencia.”
Por eso, en Golf con Parkinson nos interesa hablar de tecnología de movilidad y autonomía sin convertirla en un anuncio. Porque lo importante no es el dispositivo: lo importante es lo que el dispositivo habilita.
Juan Carlos Campillo: Sostener el plan
Conocimos estas soluciones de movilidad de una manera muy concreta: por su impacto real en la vida de Juan Carlos Campillo, presidente de la Asociación Golf con Parkinson.
En Parkinson, la movilidad no siempre es lineal. Hay días en los que el cuerpo acompaña y días en los que contar con una ayuda cambia todo. En su rutina —y también en el campo de golf— este dispositivo se volvió un aliado para desplazarse con más seguridad y con menos dependencia de otras personas. No como un “extra”, sino como tecnología de movilidad y autonomía: una herramienta que le devuelve margen de decisión. Poder elegir el ritmo, cuidar la energía, reducir sobrecargas y moverse con más confianza cuando el entorno se vuelve más exigente.
Y ahí aparece algo que muchas personas con Parkinson conocen bien: que la autonomía no se mide solo en metros recorridos. Se mide en algo más pequeño y más difícil de explicar: la tranquilidad de salir sin anticipar obstáculos, la posibilidad de acompañar un plan sin sentirse una carga, y el derecho simple de disfrutar del aire libre sin que todo se convierta en una negociación permanente.
En Juan Carlos, eso se traduce en algo muy propio de Golf con Parkinson: sostener el vínculo con el deporte, con la naturaleza y con la comunidad.
Historias que inspiran: Embajadores que transforman límites en camino
Batec Mobility ha reunido una comunidad de personas que utilizan estas soluciones en contextos muy distintos. Y, más allá de marcas y modelos, lo que llama la atención es el hilo común: nadie habla solo de ruedas o baterías. Hablan de lo que volvieron a hacer. De cómo se reinventaron. De lo que decidieron no abandonar.
A continuación, algunos de sus embajadores y lo que representan:
Lauren Parker (@laurenparker2127)
Después de una lesión medular en 2017, cuando se preparaba para un Ironman, Lauren se propuso un camino de alto rendimiento. Acumuló títulos mundiales y logró una medalla paralímpica en Tokio 2020. Lo más potente de su historia no es la medalla: es la insistencia. Volver a entrenar, volver a creer, volver a construir una identidad deportiva cuando todo cambió.
Mireia Eme Cabanyes (@eme_cabanyes)
Amante del surf adaptado, aventurera y atleta. Tras atravesar un sarcoma de Ewing en la infancia y una amputación, Mireia sostiene una vida activa, competitiva y creativa. Usa handbike cuando necesita desplazarse más rápido o cuidar el cuerpo de sobrecargas. Su historia habla de algo muy humano: no “forzarse” todo el tiempo, sino aprender a dosificar, a elegir, a seguir.
Cisco García (@ciscogarve)
Desde una paraplejia D11, Cisco combina deporte y divulgación. Tenista, conferenciante y creador de contenido premiado: su perfil muestra otra dimensión de la movilidad asistida—no solo para “salir”, sino para sostener una vida pública, activa, exigente, con proyectos que requieren presencia constante.
Gareth Lynch (@gazzalynch)
Tetrapléjico desde 2016, encontró en el deporte y la perseverancia un camino de independencia. Participó en JJPP 2020 en quad rugby y hoy también trabaja como ingeniero y da charlas. Lo que emociona en su relato es esa mezcla tan real: alto rendimiento, vida profesional, y la alegría simple de salir a explorar paisajes con su gente.
Mario Roque (@marioroque7)
Un accidente de moto cambió su vida y lo llevó a una lesión medular. Aun así, compitió y ganó múltiples veces el Open Nacional de Tenis Silla, y además comparte ejercicios y consejos para otras personas usuarias de silla. Su valor diferencial es la generosidad: convertir la experiencia en apoyo práctico.
Cuando el movimiento vuelve a ser decisión
Hablar de tecnologías de movilidad no es hablar de aparatos. Es hablar de personas que quieren seguir estando: en el deporte, en la familia, en la calle, en la rutina, en el aire libre.
En Parkinson, el desafío no siempre es moverse, sino poder decidir cómo, cuándo y con qué seguridad. Por eso la historia de Juan Carlos nos ayuda a poner el foco donde corresponde: en la autonomía que se recupera cuando el movimiento vuelve a ser una elección, y no una limitación impuesta por el cuerpo o el entorno.


